Coger a un caballo en el campo

Coger a un caballo en el campoPuede ser muy frustrante tratar con los caballos que son difíciles de coger. Lo importante es entender por qué un caballo no quiere que le cojan. Cuando usted vaya a coger un caballo, camine de forma segura y despreocupada; no vaya con sigilo ni demasiado decidido.

Sujetar la cabezada detrás de la espalda no es una  buena idea: los caballos son criaturas desconfiadas y no son tontos -pueden ver que está escondiendo algo-.

Ofrecer comida es un incentivo con frecuencia eficaz, pero es una solución que se graba rápidamente en la memoria, y la próxima vez que quiera coger al caballo sin comida, puede que no esté dispuesto a cooperar.

Los equinos son animales gregarios y su comportamiento se ve influido por el de los demás, así que es bueno conocer a todos los caballos del campo y observar la relación entre ellos. Descubra quiénes son amigos, quién es el líder, qué caballos son los bravucones y cuáles son fastidiados. Incluso si no sabe todo esto, si va a coger a un caballo que está con otros, observe a los demás para ver qué va a ocurrir entre ellos.

Es mejor que los caballos estén en compañía; los que están solos todo el tiempo pueden desarrollar problemas mentales o de comportamiento, pues son animales sociables por naturaleza y estar solos les trastorna.

Cuando coja a un caballo, siempre esté atento a los demás y a lo que esté pasando entre ellos.

Cuando coja a un caballo, siempre esté atento a los demás y a lo que esté pasando entre ellos.

Si hay muchos otros caballos alrededor del que va a coger, esté muy atento porque podrían echar a correr hacia usted o aplastarle sin querer. Busque un lugar adecuado para acercarse al caballo, baje la mirada y camine de una forma que sugiera que va a pasar de largo, luego acérquese a él con el cuerpo ligeramente girado en ángulo con él y sin mirarle. Frótele el cuello como le gusta y con indiferencia deslice la cabezada por su hocico o pásele la cuerda por encima del cuello, para después atar la cabezada. En todo momento sea consciente de lo que los demás caballos están haciendo.

Si el caballo se escapa cuando usted intenta cogerle, no corra detrás de él, ni grite ni se enfade, sólo sonría y camine con tranquilidad hacia él con la actitud de que tiene todo el tiempo del mundo y de que sabe que él se dará por vencido antes que usted.

Si es más difícil de coger, podría ponerse entre él y los demás caballos, impidiéndole así que se una a la manada.

Si las cosas se ponen feas, puede ser necesario llevarse al resto de los caballos para que el que usted quiere se quede a solas con usted, pues llegado a este punto pronto podría desear estar con alguien, ¡incluso si ese alguien tiene una cabezada en las manos!

Si tiene un caballo difícil de coger, puede dejarle una cabezada ligera, con un trozo de cuerda colgando de unos 30 a 60 cms.

Una buena práctica es establecer una rutina cuando coge a su caballo, darle de comer y sacarle sin que tenga que hacer ningún trabajo. O la rutina de dirigirse hacia él cuando está en el campo, acariciarle y después marcharse sin cogerle, para que aprenda que no tiene que preocuparse cada vez que le ve a usted. Piense bien en cómo podría montarle y trabajar con él para que le guste y así esté deseando que le cojan.

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