¡Adiós mami! – Ayudando en la transición del destete

La Separación

¡Adiós mami!“Una de las cosas más importantes es el separar completamente a las yeguas de sus crías para que así no escuchen cuando se llamen entre ellas o relinchen”, cuenta Tom. “Una de las peores cosas que uno puede hacer es colocar los dos corrales o establos contiguos, porque comenzarán a correr y se enojarán tratando de llegar a donde está el otro. Haciendo que alguno se lastime, o que la yegua aborte espontáneamente”.

Dan y Tom utilizan métodos similares, usando establos para el proceso de destete. Los establos son sólidos con paredes altas para prevenir que la cría trate de brincarlos. La yegua y la cría son llevadas juntas al establo, y la yegua inmediatamente es retirada y llevada afuera. Todas las yeguas son después guiadas a los pastizales, lejos donde las crías no las puedan escuchar. Aún en los establos, las crías son monitoreadas, y Dan le sube el volumen al radio para camuflar cualquier ruido.

“Imagínese las etapas del duelo en una persona”, dice Dan. “Algo así es lo que las crías experimentan. Primero están asustadas, luego están resentidas, después están enojadas, luego se ponen tristes y después finalmente, se calman y lo aceptan”.

“Ya después de que se calman, les volvemos a poner los recipientes con su comida y agua”, continúa. “De todos modos lo hacemos bastante rápido, pero ocasionalmente tenemos una cría que se quiere salir del establo, y no queremos tener los recipientes de agua o de comida ahí hasta que terminemos con esa fase”.

Una vez que los bebés se han calmado, Dan entra al establo y comienza a trabajar con el jovencito, ajustándole el cabestro y haciéndose amigo de él.

“Los bebés se ajustan al ambiente, y usualmente dentro de tres días, no estarán ya preocupados, especialmente si los metiste con la madre”, dice Tom. “Si uno se pelea o tiene un encuentro con la cría conforme uno lo está separando de su madre, entonces estará ansioso. Pero si entra, lo deja allí, camina a la yegua hacia afuera y la aleja para que no la oiga, usualmente se calma rápidamente”.

Tom alimenta a los bebés recién destetados con una mezcla de avena y alimento dulce, pero en las primeras dos o tres semanas, al igual le agrega Maná de Becerro o sustituto de leche en polvo. Al igual agrega una cantidad pequeña de alfalfa para ayudar a prevenir la diarrea, y les suministra a las crías una desparasitación preventiva.

Lucas revisa los niveles de parásitos en las muestras de boñiga y les administra el programa adecuado de desparasitación.

“Yo considero el procedimiento de desparasitación la inversión más barata que uno puede hacer”, dice Tom.

Entrenamiento Adicional

Después de que las crías han aceptado una vida por sí solos, los criadores terminan el entrenamiento inicial de dejarse guiar, y después introducen a las crías al caminador circular.

“Usualmente”, dice Dan. ”Las crías aprenden a trabajar con el caminador en dos o tres sesiones”.

“Los colocamos en el caminador todas las mañanas por un corto tiempo, tres o cuatro minutos a la vez”, comenta él. “Siempre y cuando estén bien, lo hacemos por corto tiempo, los soltamos y los ponemos de vuelta en el establo. Uno no va a querer dejar a la cría ahí y hacer que eventualmente comience a hacer un berrinche porque ha estado allí demasiado tiempo”.

“Muy pronto, comienzan a disfrutarlo – ‘Wow, voy a poder salir, puedo ir a ver a mis amigos’ – y aprenden que pueden jugar allí por un rato corto. Llegan al punto que ya no es un trabajo sino algo que desean hacer con entusiasmo. En ese instante es cuando paramos de hacerlo, porque una vez que han aprendido, lo han aprendido”.

Durante el proceso de destete, Dan comienza la transición de colocar a sus destetes en el corral por un par de horas al día. Soltamos a los caballos para que jueguen y después los volvemos a traer para que coman y comiencen a asociar el establo de una manera positiva.

Una vez han aprendido todas las lecciones necesarias, son soltados en campos grandes para que continúen con su crecimiento.

“Típicamente para destetarlos me tomo de una a tres semanas, dependiendo del caballo”, dice Dan. “Algunos de ellos pasan por el proceso bastante rápido, pero otros han durado hasta seis semanas. Simplemente no los vamos a apresurar”.

Los potros de Tom también son introducidos al caminador, y los separa en corrales por sexo. Una vez que han aprendido lo que necesitan, son soltados en pastos de añeros hasta el verano siguiente, cuando son llevados a las ventas de otoño o para comenzar su entrenamiento.

[colored_box color=”blue”]Por Andrea Caudill. Fuente: AQHA[/colored_box]

Comentarios