Cólico equino

Cólico equino
Cólico equino
Prevenir antes que curar

Si un cólico es detectado a tiempo, casi con seguridad el animal sanará. Aún así, prevenir es la mejor opción. Para Fernández Vázquez la alimentación es la base de todo. “Si le das mucha fibra haces que el caballo tenga un movimiento constante de sus vísceras”, afirma. La fibra es muy importante, pero no olvides que tampoco deben faltarle las proteinas ni los minerales.

El ejercicio es esencial, el caballo se tiene que mover, hacer deporte. “Los equinos salvajes, los que están en libertad, andan a diario unos 30 kilómetros”, informa la experta.

Por ello, es necesario que el animal se mueva como mínimo una hora y media o dos horas al día. “Si cuando está fuera de la cuadra observas que se revuelca, esto es síntoma de que el caballo está sano”, concluye.

Cuando tengas que hacer un viaje con el animal, intenta no superar las cuatro horas seguidas de viaje. Recuerda que es importante que no se estrese; háblale y acaríciale, y si crees que es necesario bajarle del remolque, hazlo. Para terminar, Fernández Vázquez asegura que el animal debe tener la dentadura arreglada para que la masticación sea correcta.

Los cólicos aparecen con mucha facilidad y son muy peligrosos. En ocasiones, llegan a producir la muerte del animal. Para evitar que sufran esta enfermedad, intenta llevar un control estricto en la salud, higiene y alimentación de tu caballo.

Tipos de cólico equino
Dilatación gástrica primaria

Corresponde al cólico más común (60% de los casos).
Se producen espasmos en el intestino delgado, cerca del píloro.
Esta compresión causa una dilatación gástrica, provocando la salida de plasma sanguíneo al abdomen.
Ocurre policitemia.

Dilatación gástrica secundaria

En este caso, el espasmo ocurre antes del ciego.
Esta dilatación causa la desaparición de la hendidura del hijar.

Cólico intestinal

El espasmo ocurre después del ciego.
En este caso es imposible palpar rectamente.

Cuadro clínico

  • Intranquilidad
  • Aumento de sudoración
  • Escarbar el suelo
  • Estiramientos
  • Intentos frecuentes de orinar
  • Mirarse los flancos girando la cabeza para ver el estómago y/o los cuartos traseros
  • Repetir el reflejo de Flehmen
  • Morder/arañar el estómago
  • Pasearse
  • Tumbarse y levantarse repetidamente
  • Rodar
  • Gemir
  • Bruxismo
  • Ptialismo
  • Anorexia
  • Estreñimiento
  • Taquicardia
  • Cianosis

Diagnóstico

Lo más determinante es valorar si se debe resolver médica o quirúrgicamente. Si está indicada la cirugía, debe realizarse sin demora, puesto que un retraso puede ser fatal.

Fuentes: mascotas.facilisimo.com y Wikipedia

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